Laureato Chronograph Aston Martin Edition: solo 188 piezas en el mundo. No es un número redondo ni un capricho de marketing —es una declaración. Dos maisons con casi dos siglos de historia cada una deciden que ciertas cosas no se hacen en serie.
La esfera lleva el color que lo explica todo: el legendario “Aston Martin green”, obtenido tras veintiuna aplicaciones meticulosas de pintura. El resultado es una profundidad de color que los procesos industriales convencionales no pueden replicar. Sobre esa base, un motivo en diamante reproduce los emblemas de Aston Martin y evoca los tapizados capitonné de los automóviles británicos de los años veinte: un guiño al coleccionista que conoce la historia.

El reloj rinde homenaje al icónico Laureato de 1975. La caja octogonal de 42 mm, en acero con mayor resistencia a la corrosión, se construye sobre un juego de curvas, facetas y aristas que alternan el acabado satiné con el pulido especular: la luz no cae igual en ningún punto de la pieza. La esfera acoge tres contadores —dos registros de cronógrafo y una pequeña segunda—, todos con agujas parcialmente caladas en esqueleto que mantienen la continuidad visual con las horas y los minutos. En el centro de cada contador, un motif caracolé añade la firma artesanal que distingue a los relojes de manufactura.
Aston Martin Lagonda y el British Racing Green
A principios del siglo XX, las competiciones automovilísticas asignaron un color a cada nación para identificar a sus equipos en pista. Gran Bretaña eligió el verde. Aston Martin lo adoptó como identidad propia, y en 1959 el DBR1 cruzó la línea de llegada en las 24 Heures du Mans vestido de verde. Desde aquel triunfo hasta el monoplaza actual de Fórmula 1, el color no ha cambiado. El British Racing Green es, hoy, uno de los colores más reconocibles del automovilismo mundial y uno de los pocos que han sobrevivido intactos a más de cien años de competición. Llevarlo en la muñeca es otra forma de llevarlo en la memoria.



“La alianza entre Aston Martin y Girard-Perregaux se fortalece cada día”, afirma Marek Reichman, Vicepresidente Ejecutivo y Director Creativo de Aston Martin. “Los detalles del reloj, las agujas parcialmente en squelette concebidas como homenaje al automovilismo de competición, la aguja central del cronógrafo que evoca las líneas del Aston Martin DB4 de 1958”, concluye.
Patrick Pruniaux, CEO de Girard-Perregaux, lo expresa con precisión: “Nuestra manufacture tiene una larga historia de colaboraciones. Esta alianza con Aston Martin ha generado un verdadero intercambio de ideas y una amistad real entre ambas marcas y nuestros equipos. El Laureato Chronograph Aston Martin Edition pone en evidencia esa comprensión mutua y esa philosophie de vie compartida por ambas marcas”. Una pieza que dialoga con el pasado desde el presente, y que el tiempo convertirá en referencia de colección.

