En Dubai, el golf conserva esa dimensión social que empieza en el recorrido y se prolonga después, entre conversaciones, hospitalidad discreta y códigos compartidos. Audemars Piguet lo llevó a The Els Club con una edición de su Golf Invitational, una cita que reunió a 72 amantes de la Haute Horlogerie junto a algunos de los embajadores de golf de la Maison. El resultado fue una escena muy reconocible para quienes entienden el lujo desde la exactitud: un campo impecable, profesionales de primer nivel, coleccionistas atentos al detalle y relojes concebidos para acompañar una vida activa con autoridad estética.

La presencia de Audemars Piguet en el golf responde a una afinidad natural. En ambos universos, la precisión tiene valor simbólico. El swing exige control, ritmo, lectura del terreno y una inteligencia corporal que se afina con los años. La alta relojería trabaja con esa misma idea de disciplina invisible: aquello que parece fluido nace de una arquitectura compleja, milimétrica y silenciosamente exigente.
Els Club Dubai como escenario del AP Dream Team
La cita reunió a seis integrantes del AP Dream Team: el mexicano Abraham Ancer, el español Adri Arnaus, el austriaco Bernd Wiesberger y los ingleses Andy Sullivan, Danny Willett y Tyrrell Hatton. Todos forman parte de una comunidad deportiva que Audemars Piguet ha construido alrededor del carácter, la ambición y una relación muy contemporánea con la excelencia.
El AP Dream Team, integrado por jugadores internacionales, ya había aparecido en la campaña Out of Bounds, presentada en 2021. Aquella narrativa conectaba con una idea de golf menos rígida y más abierta al desafío: agua, riesgo, camaradería y una manera de competir que conserva el respeto por la tradición mientras acepta códigos más libres.

Una forma distinta de acceso
El Golf Invitational abrió con un reto diseñado por Me and My Golf, referentes internacionales en contenido especializado para jugadores y aficionados. Después llegó una exhibición de Geoff Swain, antiguo campeón mundial de Golf Trick Shot, que aportó una lectura más lúdica del talento técnico.
Tras el calentamiento, los embajadores lideraron a sus equipos en una ronda compartida sobre el recorrido de The Els Club. Para los invitados, jugar junto a profesionales de ese nivel convirtió la experiencia en algo más profundo que una agenda de hospitalidad. El valor estaba en el acceso real: observar decisiones de juego, recibir indicaciones sobre el golpe, entender la presión desde dentro y compartir campo con figuras acostumbradas a competir bajo máxima exigencia.

Esa frase resume la intención del encuentro: comunidad, deporte y relojería reunidos bajo una misma cultura del detalle. En la lógica de Audemars Piguet, el golf funciona como territorio de afinidad, un espacio que permite reconocer valores compartidos con naturalidad: precisión, temple, concentración y una elegancia que se expresa mejor en movimiento.

“We are thrilled to be able to host our Dubai Golf Invitational again this year and offer our guests the exclusive opportunity to share their passion for the sport and play alongside some of the world’s best golfers in a unique atmosphere full of banter. This is the AP Family spirit at its best!”, señaló François-Henry Bennahmias, entonces Chief Executive Officer de Audemars Piguet.

Royal Oak Offshore Selfwinding Chronograph: precisión para una vida deportiva
La conexión entre golf y Haute Horlogerie encontró su punto visual en dos versiones del Royal Oak Offshore Selfwinding Chronograph, llevadas por los jugadores del equipo de golf de la Manufactura de Le Brassus. Las combinaciones de azul con rojo y azul con amarillo reforzaban el carácter deportivo de una colección nacida para ampliar el lenguaje del Royal Oak.

Las piezas presentan caja de acero inoxidable, bisel de cerámica azul, corona atornillada, cristal y fondo de zafiro con tratamiento antirreflejos. La esfera azul con motivo “Méga Tapisserie” introduce contrastes cromáticos con detalles rojos o amarillos, mientras las agujas Royal Oak en oro blanco de 18 quilates mantienen la legibilidad como parte del diseño. Las correas de caucho bicolor, en azul y rojo o azul y amarillo, completan esa lectura técnica, directa y reconocible.
Desde su creación en 1993, la colección Royal Oak Offshore ha representado una interpretación más robusta y deportiva del Royal Oak. Su presencia en un contexto como The Els Club Dubai resulta coherente: relojes concebidos para una estética activa, vinculada al rendimiento, al tamaño generoso y a una masculinidad contemporánea que prefiere la precisión al exceso.
El tiempo se juega en el green
La fuerza de esta cita reside en la manera en que une dos culturas de élite sin convertirlas en espectáculo vacío. El golf aporta el escenario, la relojería aporta el lenguaje y Dubai introduce una idea internacional de sociabilidad: clientes, atletas, coleccionistas y una firma que entiende el deporte como extensión natural de su universo.

Audemars Piguet convierte el torneo en una experiencia de pertenencia. El reloj deja de ser un objeto aislado y entra en una secuencia de gestos: elegir un palo, medir una distancia, esperar el viento, leer el green, ejecutar con calma. En esa sucesión, el tiempo conserva su dimensión más sofisticada: exactitud, carácter y memoria compartida.
